4 may. 2009

La Mujer Exquisita


La Mujer Exquisita. Por Gabriel García Márquez


Si aún no ha pasado el bisturí por tu piel, si no tienes
implantes de silicona en alguna parte de tu cuerpo, si los
gorditos no te generan trauma, si nunca has sufrido de
anorexia, si tu estatura no afecta tu desarrollo personal,
si cuando vas a la playa prefieres divertirte en el mar y no
estar sobre una toalla durante horas, si crees que la
fidelidad sí es posible y la practicas, si sabes cómo se
prepara un arroz, si puedes preparar un almuerzo completo,
si tu prioridad no es ser rubia a como de lugar, si no te
levantas a las 4:00 a.m. para poder alcanzar a hacerte el
blower, si puedes salir con saco de sudadera tranquila a la
calle un domingo sin una gota de maquillaje en el rostro...
ESTÁS EN VÍA DE EXTINCIÓN.... BIENVENIDA! EL DULCE SABOR
DE UNA MUJER EXQUISITA (por Gabriel García Márquez)

Una mujer exquisita no es aquella que más hombres tiene a
sus pies, si no aquella que tiene uno solo que la hace
realmente feliz.

Una mujer hermosa no es la más joven, ni la más flaca, ni
la que tiene el cutis más terso o el cabello más
llamativo, es aquella que con tan sólo una franca y abierta
sonrisa y un buen consejo puede alegrarte la vida.
Una mujer valiosa no es aquella que tiene más títulos, ni
más cargos académicos, es aquella que sacrifica su sueño
temporalmente por hacer felices a los demás.
Una mujer exquisita no es la más ardiente (aunque si me
preguntan a mí, todas las mujeres son muy ardientes... Los
que estamos fuera de foco somos los hombres ) sino la que
vibra al hacer el amor solamente con el hombre que ama.
Una mujer interesante no es aquella que se siente halagada
al ser admirada por su belleza y elegancia, es aquella mujer
firme de carácter que puede decir NO.

Y un HOMBRE...... ..UN HOMBRE EXQUISITO es aquel que valora
a una mujer así......
Que se siente orgulloso de tenerla como compañera....
Que sabe tocarla como un músico virtuosísimo toca su
amado instrumento. ..
Que lucha a su lado compartiendo todos sus roles, desde
lavar platos y atender tripones, hasta devolverle los
masajes y cuidados que ella le prodigó antes...
La verdad, compañeros hombres, es que las mujeres en eso
de ser 'Muy machas' nos llevan gran recorrido...
¡Qué tontos hemos sido -y somos- cuando valoramos el
regalo solamente por la vistosidad de su empaque...
¡Tonto y mil veces tonto el hombre que come mierda en la
calle, teniendo un exquisitísimo manjar en casa.